Ataques de Ansiedad y 'El Grito' de Edvard Munch



por Mente Blanca y Mente Gris  

     “El grito” del célebre pintor expresionista noruego Edvard Munch es una fijación permanente de la cultura popular. Los tonos tenebrosos aplicados en el cartón son inquietantes para todo el que la observa, y la figura desproporcionada de una persona con vestidos fúnebres es material de pesadillas. Se parece a un fantasma, a un espectro maligno, o, si has visto Harry Potter, a Lord Voldemort. La obra llama mucho la atención por su efectiva apariencia macabra, pero ¿realmente conoces la historia detrás de la obra, lo que el autor realmente quería transmitir?
     Yo tampoco sabía hasta que hace unos meses nuestro profesor de arte nos asignó la tarea de buscar alguna pintura y escribir una historia que explicara su contexto. Me sorprendió lo que encontré. El famoso cuadro presagiando a Lord Voldemort no es más que una increíble depicción de un ataque de pánico.
     Munch, el creador de la obra, escribió en su diario que un día mientras caminaba por un sendero, el sol se puso y el cielo se “tiñó de rojo sangre.” Los amigos con los que andaba siguieron adelante, mientras él se apoyó en una valla temblando y sobrecogido por agotamiento y terror. Este cuadro no es más que una imagen de un hombre inmerso en terror por un pasado que lo atormenta y una realidad que lo asusta. Munch vio el cielo tornarse escarlata y de repente sintió como que toda la naturaleza chillaba de espanto.
     Este momento de pánico y ansiedad fue inmortalizado en una obra que se ha vuelto icónica para el arte moderno--una obra que ha traspasado su significado original a volverse un símbolo del terror existencial del hombre del último siglo.
     Pero, ¿cuál es la realidad transmitida en esta obra? ¿Fue esta una experiencia limitada a Much?



Las manos te tiemblan, no puedes enfocar bien la vista. Te sientes mareado. Se te hace difícil la respiración, abres la boca pero no puedes atrapar aire. Toma un vaso de agua, recuéstate, cierra los ojos, cuenta hasta diez, intenta aferrarte de algo; ¿te sientes mejor?

     Así se siente un ataque de ansiedad, aunque para algunos puede ser más leve o infinitamente peor. Los ataques de ansiedad afectan a un 18.1% de la población adulta en los Estados Unidos (Folk, Anxiety Centre), lo que significa que son relativamente comunes. Munch no fue una excepción, él experimentó algo que muchos sufren. Tal vez lo ignores, pero alguien cercano a ti también podría estar sufriendo ataques de ansiedad.
     Normalmente estos ataques son causados por un miedo irracional o una sobrerreacción extrema a un suceso 
u objeto al que en general la mayoría de las personas serían indiferentes. No les produciría un agudo temor ni aceleraría su corazón. Hay personas que sufren de estos ataques a un nivel más profundo que otras, lo cual es peligroso. Debido a que la ansiedad es en sí un estado o sensación de incertidumbre y temor, si es muy intensa puede provocar náusea o palpitaciones del corazón muy aceleradas.
     Sin embargo, si alguien pasa por esta situación alrededor de ti, tu puedes hacer algo para ayudar. Recuerda que hay varios tipos de métodos para calmar a alguien pasando por un ataque. Para algunos puede funcionar el tomar un vaso de agua y recostarse, a otros les funciona simplemente el cerrar los ojos y contar hasta diez (o más si es necesario); a mi, por ejemplo, me funciona el escuchar alguna voz familiar cerca mío, calmándome. Si intentas con los métodos mencionados anteriormente y esto no funciona (lo cual es poco probable) se debería llamar a alguien con más experiencia, llámese algún doctor. Es posible que sea necesario utilizar medicamentos en casos extremos. Lo que NO se debe hacer en ninguna circunstancia, es el amontonarse alrededor de una persona pasando por un ataque. Esto puede empeorar la situación.
     Tanto “El grito” de Munch como un ataque de ansiedad pueden parecer desesperanzadores al observarlos o vivirlos, sin embargo, no lo son. Siempre hay una salida. La idea no es tratar estas situaciones con desdén, es ser de ayuda. Ya sea que estés experimentando ataques de ansiedad o conoces a alguien que pasa por esto, recuerda que este problema tiene solución. Y respira.




Fuentes:

2 comments

  1. ¡Excelente artìculo! Desde la perspectiva de Munch llevarlo al plano social de los ataques de ansiedad. Està sencillamente genial, me siguen impactando.

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    1. ¡Wowwww! Qué bueno que has disfrutado el artículo. ¡Esperamos no decepcionarte!

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