Hola Tecnología, Adiós Tiempo

por Mente Celeste

“Los dispositivos, cada vez más inteligentes, y los humanos, cada vez más tontos.”

Como seres humanos que vivimos en esta era, nos rodeamos con mucha tecnología, prácticamente todo lo que hacemos es con ella; pero ¿está esto robándonos tiempo? ¿Nos está quitando la capacidad de comunicarnos? ¿Qué hacemos entonces?
Hace poco tiempo, muchos de nosotros éramos solo niños de algunos cinco, seis o siete años. Nuestra vida giraba a entorno a jugar, comer, dormir y asistir a la escuela. A medida que fuimos creciendo ya nuestras responsabilidades cambiaron; ya no todo giraba en torno a comer, dormir y jugar; ahora nos preocupamos por crear relaciones de amistad duraderas, buscamos dónde sentirnos cómodos en el ambiente que nos rodea pero esto duró muy poco ya que con la llegada de los equipos electrónicos, vinieron cambios positivos y negativos. Esto literalmente revolucionó nuestras vidas. Quitó trabajo, nos dió más medios para comunicarnos, nos dió redes sociales pero también nos dió más posibilidades para el cyberbullying. De hecho, una de las mayores causas por la que muchas personas se suicidan son los mensajes o comentarios hirientes en las redes sociales. Un ejemplo del cyberbullying que puede sonar muy cliché es el programa de televisión 13 Reasons Why. En este, la protagonista vivió un infierno por el cual decidió suicidarse, solo por una foto que mandó un muchacho a sus demás compañeros vía text. La tecnología también ha hecho que la información de los acontecimientos mundiales y nacionales estén a la palma de nuestra mano, la tecnología en medicina ha hecho que se salven muchas vidas y la educación es más diversa.
Pero como cualquier otra innovación, esto trajo desventajas: preferimos estar en un celular todo el día a sentarnos y compartir con nuestras familias. “Las relaciones ya no son reales ya que las conversaciones son mensajes de texto, discusiones son llamadas y los sentimientos son estados”. No aguantamos estar 5 minutos sin ver el celular, nuestras reuniones sociales se han convertido en personas sentadas chateando. Nos idiotiza, nos roba habilidades y talentos. Nos quita la capacidad de pensar por nosotros mismos. “Que ironía de la tecnología mientras nos acerca más a las personas lejanas, nos separa más de las personas cercanas”. Nos conecta con personas que ni siquiera conocemos, pero los más cercanos, los que deberían importarnos, se nos están yendo, se nos alejan. La vida es muy corta para desperdiciarla invirtiendo tiempo en conocer a personas “desconocidas” cuando muchas veces no conocemos bien a las cercanas. Trajo también la pornografía, el robo de la información privada y principalmente una presión inimaginable, ya que muchos se preocupan por tener el último modelo de algún equipo electrónico y da paso a la obesidad ya que muchos viven continuamente pegados a estos.
Todos estos son hechos que, aunque devastadores, no minimizan los beneficios que la tecnología nos ha traído. La mayoría de las cosas del día a día se han resuelto con una facilidad increible para las personas de hace 50 años. No es necesario ir a sentarnos horas en bibliotecas para investigar un asunto, todo está a un click de distancia. Tenemos múltiples plataformas que nos permiten trabajar, como Google Drive o Khan Academy, que nos permiten aprender y trabajar con facilidad, no importa donde estemos. Ha aumentado la posibilidad de archivar y manejar la información ya que existen nuevas maneras para almancenar la misma. Nuestros datos están “a salvo” ya que no exsite la posibilidad de que se dañen o se pierdan, a diferencia de los escritos en papeles. Hay multitud de trabajos y posibilidades en la palma de tu mano.
Hay tantos beneficios que nos trae la tecnología, es una lástima que también tenga la misma cantidad de desventajas. La realidad es que el mal uso de ella es puramente culpa de la inclinación humana a lo malo. ¿Es posible revolucionar este constante deseo hacia todo lo impuro? Nuestro problema sí tiene esperanza y podemos empezar haciendo pequeños cambios, ir paso a paso. Podemos empezar no revisando nuestros celulares cada 5 minutos, dejarlos en sitios comunes, hablar con alguien que supervise cuánto tiempo duramos. Muchas veces comemos mientras revisamos nuestros aparatos. En vez de hacer esto, dejémoslo en un lugar y sentémonos a hablar, compartir y comer en la mesa. Otra cosa que sería de gran ayuda es establecerse un horario y tener solo aplicaciones (apps) necesarias o desactivar las notificaciones. Así evitamos las distracciones.
Estos cambios son siempre difíciles, pero al mismo tiempo nos resultan beneficiosos ya que nos brindan tiempo para dedicarnos a cosas que antes, por el tiempo que utilizábamos en el dispositivo móvil, no hacíamos, como organizar tu habitación, escribir un poema o leer un libro atrasado. Empecemos poco a poco.  
“¿Por qué esta magnífica tecnología científica que ahorra trabajo y nos hace la vida más fácil nos aporta tan poca felicidad? La respuesta es esta, simplemente: porque aún no hemos aprendido a usarla con cuidado”
                                                                                     Albert Einstein

2 comments

  1. Sinceramente un artìculo sin desperdicios. Problemas y soluciones a la problemàtica, es el tipo de informaciòn que amo leer. ¡Excelentes artìculos! Sigan adelante, que muchos le leemos y estamos al pendiente de sus notas.

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