6 Razones para no estudiar un instrumento musical

por Diego Guerrero

No estudies un instrumento si...


1. Si lo haces por obligación.
Nadie está obligado a nada. La música es algo hermoso, deleitoso y es importante estudiarla. Sin embargo, la manera de hacerlo no debe ser por obligación. Cada vez que nos obligan a hacer algo, realmente, es muy difícil disfrutarlo. Estoy seguro que muchos que empezaron a tocar un instrumento, fue porque sus padres lo metieron ahí, no fue por decisión de ellos mismos. Pienso que no debería de ser así, debe de salir de la persona el querer tocar un instrumento. La clave del éxito es hacer lo que te gusta, no hacer lo que a otros le gusta. Yo considero que los padres no deberían de forzar a sus hijos a tocar un instrumento, al igual que practicar un deporte. Lo que pueden hacer es decirle que lo prueben a ver si le gusta, y si realmente es así, apoyarlos. Si no les gusta y no le dedican el tiempo que un instrumento merece, mejor que prueben con otra actividad.

2. Si no es tu pasión.
Este punto está relacionado con el de arriba, y se trata de la pasión que le dedicamos a algo. Una frase describe perfectamente qué es la pasión, y dice:
"Trabajar duro por algo que no nos interesa se llama ESTRÉS. Trabajar duro por algo que nos interesa se llama PASIÓN".
La pasión es lo que nos mueve a hacer algo de corazón, porque realmente nos deleita. Todos tenemos pasión por algo, porque Dios nos hizo de esa manera. Hay personas que su pasión es pintar, otros su pasión es las matemáticas, muchos aún no saben cuál es su pasión. El punto es que muchos tienen pasión por la música, y eso es excelente. Pueden utilizar esa pasión para desarrollarse en un instrumento, o en componer canciones, o en dirigir a un grupo musical, etc. Esa pasión es algo útil, que les servirá de mucho en sus vidas y pueden ser de bendición a otros en el mundo. Ahora bien, no todo el mundo tiene la misma pasión, somos diferentes. Tal vez mi pasión no sea la música, sino aprender idiomas y conocer diferentes culturas. ¿Qué hago entonces? Yo te recomendarías que estudies un idioma nuevo, seguro te aportará más que tocar un instrumento; no porque la música no aporte nada, sino porque es algo que está más apegado a tus interés y a tu pasión. En mi caso, una de mis pasiones sí es la música. Empecé a tocar violín en el 2010, y duré ahí 7 años, hasta que finalmente me di cuenta que algo me apasionaba más. Me encanta el violín, pero descubrí que amo cantar. Y eso no está mal, es otra actividad dentro de la misma música. Me salí de violín y ahora mismo canto en varios grupos, como en el de adoración de mi colegio, en un grupo a cappella y me gustaría cantar en la iglesia si Dios quiere. Lo que quiero decir es que puedes hacer algo que te guste, pero es mucho más provechoso hacer algo que tu ames y que estés dispuesto a hacer sin que nadie demande.

3. Si lo haces por presión de grupo
Como adolescentes que somos, tendemos a ser influenciados por nuestros amigos. Muchas veces hacemos cosas por "presión de grupo" y no porque verdaderamente queremos hacer tales cosas. La presión de grupo es aquella atracción a cosas que normalmente no hacemos, pero para quedar bien con nuestros amigos y ser aceptados, cambiamos nuestros planes. Una persona puede querer estudiar cello, porque todos sus amigos lo hacen y quiere pasarla bien. Pero, ¿para qué estudiará cello, si realmente lo que le gusta es la trompeta? No dejemos que nuestros amigos decidan por nosotros que estudiar y que no, seamos auténticos y honestos con nosotros mismos, y estudiamos lo que nos gusta. Al final, hacer algo por seguir la corriente es engañarnos a nosotros mismos y no tener voz. Descubre tus talentos y fortalécelos, pero no vayas en contra de tu propia voluntad.

4. Si puedes hacer algo mejor para tu futuro
Como jóvenes nos encanta hacer actividades extracurriculares, hacemos lo que sea con tal de estar fuera de casa y convivir en otro ambiente. Estas actividades son muy buenas,  porque nos ayudan a desarrollarnos como individuos y a obtener otras habilidades que son muy útiles. La música es una de ellas, incluso ayuda muchísimo a la memoria y al cerebro. Sin embargo, a la hora de elegir si estudiaremos música es bueno considerar varios puntos. A lo que me refiero es a la diferencia entre hobbie y vocación. Un hobbie es una actividad que se realiza constantemente, pero que es meramente por placer o para pasar el tiempo; ahora bien, la vocación es la inclinación o el interés de una persona a tener cierto estilo de vida y/o trabajo. ¿Qué tiene que ver estos dos términos con estudiar música? Bueno, que la música puede ser ambas cosas. Para muchos, tocar un instrumento es sólo un pasatiempo, ósea, lo disfrutan, pero no es algo que vaya mucho con su interés profesional. Para otros, la música es toda una carrera amplia y beneficiosa, incluyendo fuentes de ingreso e influencia. El punto es que mi recomendación es irte por algo que te beneficie no sólo tu momento de ocio, sino que realmente te aporte a tu futuro. Tal vez lo es la música, pero puede ser que no. Digamos que quieres ser un buen comunicador, ¿por qué sigues tocando clarinete, si puedes ingresar en una clase de oratoria? Al final, más que pasarla bien, debemos de tener visión y prepararnos adecuadamente para nuestro futuro.

5. Si esto te está desenfocando de tu meta principal
En caso de que no lo sepas, te lo diré: La música toma tiempo. Si realmente quieres ser un buen músico tienes que dedicarle horas diarias al estudio de tu instrumento, de otra forma estarás estancado y no tendrás progreso. Una de las consecuencias que he visto en algunos músicos es que le dedican tanto tiempo al instrumento, que descuidan otros asuntos de suma importancia. El primero es Dios y la iglesia; esto no puede pasar de ninguna manera. Dios nos creó y a la música también, y se supone que debemos de darle gloria a Él y alabarlo con nuestros talentos, pero no deberíamos de quitar su puesto y cambiarlo por su creación. Dios debe de ser el centro de nuestras vidas y todo lo que tengamos o hagamos, deben de reflejar eso. Lo segundo es que varios músicos descuidan su educación escolar; recuerdo que una vez llegué muy tarde de un concierto a mi casa, y estaba tan cansado que ni pude hacer la tarea. Al otro día, la profesora me preguntó que si hice la tarea y le dije: "No la pude hacer, llegué tarde a mi casa porque estaba tocando con la orquesta". ¿Qué creen que dijo la profesora? Ni siquiera tengo que responder, es obvio que eso no era una excusa válida para descuidar la tarea. En resumen, no estudies un instrumento si realmente te impide prepararte escolarmente, a la larga no todos estudien música, pero todos deberían de salir equipados y preparados a la vida, y eso se logra en la escuela. Hay otros elementos que puedes olvidar, como tu relación con tus familiares, amigos e incluso tu tiempo privado para leer, orar, y pensar, etc; todo esto es muy importante y no debemos descuidar dichas cosas.

6. Solo porque tienes talento.
Todos las personas que alguna vez tocaron o tocan un instrumento y lo han dejado o han considerado dejarlo, al compartir su pensamiento reciben frases como: "¡pero tú tienes talento!", "¡vas a desperdiciar tu talento!". Hasta le imponen cargo de conciencia diciendo "si Dios te dio ese talento, está mal no usarlo". La verdad es que la vida cristiana no se trata solo sobre nuestros actos, sino la motivación detrás de ellos. Dios no solo ve las obras; Él ve nuestro corazón. Si usamos nuestros talentos en algo que no nos gusta, lo haremos con una motivación equivocada. Todos tenemos muchos talentos y honestamente sería imposible utilizarlos todos. Mejor sirvamos a Dios con uno que también nos guste y sintamos placer al usarlos.

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